Desde hace varios años, diversas ONGs nacionales y
regionales advierten de las oscuras intenciones mostradas por el Gobierno central
español y las autoridades canarias han expresado ya su inquietud hacia la nueva
situación que podría darse el año próximo; y es que el Proyecto de Ley de
Presupuestos para 2.013 de la Comunidad, no garantiza en absoluto el futuro de los
Parques Nacionales de Canarias.
Desde que en el año 2.009 la Administración Central transfiriera
la gestión y organización de los cuatro Parques Nacionales de las islas al
Gobierno Autonómico de Canarias, los presupuestos destinados a la conservación
de estos espacios protegidos han estado mermando de forma alarmante, hasta el
punto de poner en serio peligro el futuro de los mismos.
Por desgracia, el nuevo ejecutivo nacional no ha hecho más
que empeorar sustancialmente las cosas, proponiendo una nueva realidad
económica que amenaza con acabar de facto con la protección de tan valiosos
reductos naturales. Para ser exactos, en el Proyecto de Ley de Presupuestos regionales
para 2.013, se contempla una reducción de nada menos que del cincuenta y ocho
por ciento de los recursos económicos destinados al Parque Nacional de la
Caldera de Taburiente, situado en la isla de La Palma, e incluso podría llegar
a una merma del ochenta por ciento en algunos apartados de dicho presupuesto.
Parque Nacional del Teide.
La situación que se avecina de cara a otros Parques
Nacionales no es muy diferente. En el Parque Nacional de Garajonay, ubicado en La
Gomera, la reducción en inversión alcanzará el setenta por ciento, una cifra
que pone en peligro la recuperación de la quinta parte de la superficie del territorio
protegido, devastado por el reciente incendio forestal que asoló a la isla de
La Gomera. El mismo porcentaje se aplicaría también a los Parques Nacionales
del Teide y Timanfaya, provocando así una situación verdaderamente insostenible
al resultar prácticamente imposible ejercer cualquier iniciática de protección
o restauración de los espacios citados.
Si finalmente se hacen efectivas las propuestas
presupuestarias emitidas por el gobierno liderado por Mariano Rajoy, se verán realmente
comprometidas las labores de prevención, extinción y restauración frente a los
incendios, las tareas de mantenimiento, limpieza y señalización de los senderos
turísticos, miradores, áreas recreativas y de acampada. También la gestión de
centros de visitantes, puntos de información y aulas de la naturaleza,
actividades educativas, recuperación de las especies de Flora y Fauna
amenazada, restauración y vigilancia de las áreas degradadas, proyectos de
investigación, y un largo etcétera estarían virtualmente carentes de fondos.
La categoría de Parque Nacional es el mayor título que
puede ostentar un espacio protegido en España y se otorga en base a unos estrictos
criterios ambientales y de gestión. Si la reducción presupuestaria se mantiene
en el tiempo, se podrían incumplir los requisitos mínimos fijados en la Ley de
Parques Nacionales y se produciría una degradación significativa de los valores
naturales por los que se les otorgó esta condición. Dicho de otro modo, el
título otorgado con justicia y esfuerzo a estos espacios protegidos se ve
seriamente amenazado; Canarias puede perder realmente sus preciados Parques Nacionales.
Asimismo, con estos recortes presupuestarios no sólo están
en peligro los inmensos valores naturales y culturales que atesoran dichos
espacios, sino además el futuro de uno de los principales motores económicos de
las islas ya que se dañará de forma severa la actividad turística local que
aporta gran parte de los beneficios y puestos de trabajo en la Comunidad
Autónoma.
Los Parques Nacionales de Canarias reciben alrededor de seis
millones de visitantes cada año y en 2.011 el Parque Nacional del Teide fue el
más visitado de España con casi dos millones ochocientas mil visitas, mientras
que el Parque Nacional de Timanfaya registró más de un millón y medio de
visitantes, situándose así en tercer lugar del ranking nacional.
Un espacio seriamente amenazado.
A tenor de la situación que se avecina y que ya se ha ido
presentando gradualmente en los últimos años, el Fondo Mundial para la
Naturaleza, WWF, ha solicitado al Parlamento y al Gobierno de Canarias que en
la aprobación definitiva de los Presupuestos generales de la Comunidad Autónoma
para 2.013 se asegure una gestión real y efectiva de sus Parques Nacionales,
aunque sin el apoyo económico de la directiva nacional, queda claro que se está
pidiendo lo imposible.
Desde estas líneas quiero plasmar mi frontal rechazo a unas
oscuras intenciones que atentan contra el rico patrimonio natural de Canarias y
al principal medio de vida de sus habitantes; la crisis económica que viene
padeciendo España en los últimos años no puede servir de excusa estándar para
todo. La situación financiera presente no justifica en absoluto el abandono de
Canarias y sus Parques Nacionales.
















