A continuación se exponen las Publicaciones del Blog según preferencias.

martes, 28 de julio de 2009

El “Libro Rojo”, a debate.

Desde su creación en 1.963, la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, más conocida como “El Libro Rojo”, ha recibido numerosas críticas tanto en el plano científico como en el político; esto no solo se debe a que hasta fechas recientes no eran suficientemente conocidas las fuentes de información o los métodos empleados para confeccionar semejante lista, sino también por su escasa claridad que a menudo invitaba a hacer un mal uso de la misma por parte de gobiernos y organizaciones.
Justo cuando este documento, revisado anualmente y actualizado en profundidad cada cinco años, parecía estar solventando sus defectos y proporcionando una valiosa información acerca de la evolución poblacional de las especies en vías de extinción, una nueva crítica parece poner en evidencia la valía de dicho documento. Esta nueva traba al listado de especies amenazadas ha sido puesta de manifiesto a través de una observación sobre la Fauna del archipiélago de Canarias; un grupo de islas de origen volcánico ubicado frente a la costa noroeste del continente africano, perteneciente al Reino de España.
Dicha observación, publicada a modo de estudio regional, advierte de que en la Lista Roja aparecen multitud de especies cuya supervivencia no parece estar comprometida en absoluto, haciendo el listado desorbitadamente extenso e innecesariamente complejo. Tal afirmación fue pronunciada al comprobar los métodos y criterios empleados a la hora de confeccionar la Lista. Uno de estos criterios califica de “Vulnerables” todas aquellas especies cuya distribución geográfica no superen los 2.000 kilómetros cuadrados de extensión; pero dado que la mayor de las islas del archipiélago canario apenas alcanza esa extensión, todas las especies endémicas de las mismas, no menos de 38 Vertebrados, 2.960 Artrópodos,, 196 Moluscos y 510 Plantas (3.672 especies es total), son consideradas vulnerables; pero la prospección sobre el terreno invita a pensar que pese a su condición de endemismos insulares, muchas de las especies enlistadas por la UICN gozan en realidad de un excelente estado de conservación, con poblaciones prósperas y estables que distan mucho de estar amenazadas.

Las islas Canarias constituyen un archipiélago
volcánico, coronado por el imponente monte Teide.

El estudio concluye que debido a que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) fundamenta sus criterios basándose en investigaciones llevadas a cabo en Vertebrados y Vegetales exclusivamente continentales, su Lista no resulta válida a la hora de calificar el estado de conservación de las especies isleñas.
Este trabajo, efectuado por José Luis Martín Esquivel, investigador en el Centro de Planificación Medioambiental (CEPLAM) del Gobierno de Canarias, revela una deficiencia en los criterios practicados en la Lista Roja que si bien pueden no ser eficientes en islas pequeñas, si son perfectamente aplicables a grandes territorios insulares, dándole la paradoja de que dicho listado está beneficiando a la Fauna y Flora canaria al dotarla de protección sin que ésta sea estrictamente necesaria. No obstante, a mi juicio existe un crucial detalle que no ha sido tenido en cuenta por el Dr. Esquivel y que sin embargo queda prevenido, aunque de forma fortuita, inconsciente y no intencionada, por la UICN. Este “detalle” implica que la protección de tales endemismos puede fomentar la prevención de incendios forestales y otras agresiones a gran escala. A pesar de que una especie pueda presentar un excelente estado de conservación, si se manifiesta un gran incendio en la isla, capaz de devastar gran parte del territorio emergido (El incendio de Gran Canaria, que calcinó una cuarta parte de la isla en 2.007 es una excelente advertencia de lo que puede suceder), puede poner en serio peligro toda su población, reduciendo drásticamente el número de ejemplares vivos en un breve periodo de tiempo.
Resulta incuestionable que se trata solo de un beneficio inesperado que de ningún modo subsana los errores de planteamiento cometidos por UICN, pero constituye un toque de atención sobre la “vulnerabilidad crónica” que todos los endemismos insulares padecen, pues al no poder desplazarse en situaciones de devastación de su hábitat, pueden sufrir regresiones drásticas en periodos de tiempo mesurados en no más de unos pocos días.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...