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domingo, 30 de agosto de 2009

Repasando la materia.

La magnitud y la diversidad de los hallazgos criptozoológicos acaecidos a lo largo de los últimos meses reclaman nuevamente nuestra atención, en consecuencia, haremos un breve repaso a las especies biológicamente más destacadas o más llamativas para la opinión pública.
Iniciando nuestro periplo en el mayor y más rico de los hábitats del mundo, un notorio grupo se Biólogos marinos del Instituto Oceanográfico Scripps en la Universidad de California, en San Diego, nos brindaron el pasado mes la oportunidad de conocer un grupo completamente nuevo de criaturas marinas de las que nada se sabía hasta la fecha. Se trata de todo un Orden o incluso quizá una nueva Clase de “Gusanos” nadadores de lo más peculiares; han sido detectados a ambos lados del océano Pacífico mediante el uso de mini submarinos controlados de forma remota y su característica más llamativa es su mecanismo de fuga, pues están dotados de unos apéndices a lo largo de su tubular cuerpo, los cuales son desprendidos con un brillo luminiscente verdoso cuando los Animales son amenazados; es la primera vez que se aprecia semejante recurso defensivo en un Invertebrado de esta índole. Estos “Gusanos” de los que poco o nada se sabe salvo que se encuentran en gran números de individuos y especies diversas que miden entre medio y diez centímetros de longitud, viven a profundidades que van desde los 1.800 a los 3.700 metros según lo documentado hasta el momento.
Sin necesidad de sumergirse a semejantes profundidades, el Biólogo José I. Mojica, del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad de Colombia, ha publicado un trabajo en el que se describe un Pez fluvial, cuyo ejemplar tipo tomado para tal definición se hallaba expuesto desde hacía años en una colección de especímenes recopilados con fines formativos en el museo de la entidad. El Pez, nuevo para la Ciencia, habita en el cauce del río Caquetá de Colombia, afluente del gran Amazonas, y los habitantes de la región lo capturaron durante siglos para extraer su grueso manto graso para alimentar las lámparas de aceite tradicionales. Todo parece indicar que el nuevo Taxón, denominado Pterygoplichthys weberi, es endémico del citado río.
Dejando el entorno acuático, del que podríamos citar centenares de nuevas especies, dirijamos nuestra atención hacia los Saurópsidos terrestres, quizá los protagonistas más populares de la Criptofauna durante los últimos meses. Tal y como queda reflejado en el Boletín oficial de información “Criptozoología” del G. A. I. C, en su edición de Septiembre, son ya tres las especies de “Serpientes Lobo” conocidas en Ghats Chorla, en India. Éstas son unas Serpientes bastante conocidas en la región y resultan inofensivas; la nueva especie se caracteriza por su cuerpo negro con anillos blancos a intervalos regulares; presenta una cabeza negra brillante con grandes escamas. Por ahora el nuevo Ofidio carece de nombre científico.
Otra especie de Serpiente ha sido descrita no muy lejos de allí, en Vietnam. El Dr. Nguyen Thien Tao, apoyado por un equipo ruso, ha clasificado al nuevo Taxón como Protobothrops trungkhanhensis y junto a cornutus, jerdonii y mucrosquamatus, constituyen las cuatro únicas Serpientes conocidas en el país de este Género endémico de Vietnam.
Volviendo a la India, nos encontramos con el hallazgo de un Taxonomista local, Varad Giri, quien tras cuatro años de observaciones ha descrito una especie de Gecko entre la amplia población compuesta por diversas especies autóctonas de la Cordillera de Varad Girien en el Estado de Maharashtra. El Dr. Aaron M. Bauer, de la estadounidense Universidad de Villanova, ha confirmado el hallazgo de este novedoso Taxón con escamas brillantes que utiliza el reflejo de la luz para emitir reflejos iridiscentes.
No quiero dejar sin cita en este texto la nueva especie de Anfisbénido descrito, aunque todavía no clasificado ni nombrado, en Brasil; hablo de un Taxón presentado por la Universidad Pontificia Católica del estado de Río Grande do Sul y de la Universidad Federal de Goiás. El Saurópsidos fue hallado casualmente durante una excavación de cierta empresa de recursos hidrográficos a una profundidad respetable del terreno, constituido por sabana boscosa; apenas nada se sabe de esta nueva especie, pero se corresponde con el género Lepsternon.
Tampoco dejaré al margen a los protagonistas estrella de la Criptozoología en estos momentos; nuevamente tengo que referirme a los Anuros como especies novedosas, pues la nada despreciable cifra de 221 Ranas han sido descritas a lo largo de los últimos meses en Madagascar; habiendo recibido un buen número de ellas clasificación y nomenclatura. Personalmente me resultan más interesantes varias especies de tonos verdosos y ojos saltones u otras con el vientre translúcido, de las cuales se desconocen parentescos taxonómicos. Más reconocibles son un gran grupo de Ranas pertenecientes al Género Mantella en su mayoría rojas o anaranjadas,, bien conocido en la isla y el cual ve así enormemente incrementado su número de especies. En un periodo muy breve de tiempo, Madagascar ha incrementado su número de Anuros autóctonos conocidos en nada menos que en un 85,5 %.
Cambiando de grupo faunístico, resulta altamente interesante la distinción de un nuevo Taxón de Quiróptero insular. Dos pequeños Murciélagos, del tamaño de una Polilla, es decir, de unos cinco gramos de peso y no más grandes que un pulgar humano, fueron fotografiados en un túnel volcánico en las islas Comoras en 2.006, pero a pesar de las sospechas, no ha sido posible determinar que se trataba de una nueva especie hasta su posterior captura y analítica biomolecular.
Se me ocurren muchos otros casos criptozoológícos que podría destacar aquí mismo, pero creo que tampoco merece la pena prolongar en exceso un texto como éste, más curioso y lúdico que verdaderamente informativo.

jueves, 20 de agosto de 2009

La muerte del Mediterráneo.

Un mar se extiende por el centro del mundo, o por lo menos eso pensaban las primigenias civilizaciones manifestadas en tres continentes; el “Mar del medio de la Tierra” o Mediterráneo era en efecto una colosal masa de agua que se extendía por el centro del mundo conocido.
Hoy sabemos que el Mar Mediterráneo comprende apenas un escaso 1 % de la superficie marina del mundo y que dada su escasa profundidad supone una parte ínfima de la masa acuática global, pero este mar con fallidas aspiraciones centromundistas ha supuesto un accidente geográfico de vital importancia para la evolución de nuestra especie, el desarrollo de la civilización y el estímulo de nuestro ingenio. El Mediterráneo tiene además una asombrosa historia de vida y muerte, formación y desvanecimiento que contar a través de su inigualable geología.

El mar Mediterráneo desde la órbita terrestre.

Tras la fragmentación del séptimo Supercontinente forjado cien millones de años antes por la dinámica tectónica de placas, Pangéa, dos grandes continentes se disgregaron hace unos doscientos millones de años, a principios del periodo Jurásico, dejando correr las aguas del gigantesco océano Panthalassa entre las dos masas de tierra, generando el mar de Tetis. En Esencia, este primigenio mar acomodado entre Laurasia y Gondwana constituye ya masa acuática que con el tiempo daría origen a los mares Mediterráneo, Negro y Caspio, así como al propio océano Atlántico.
Una vez se produjo el desprendimiento de los continentes americanos de sendas vertientes occidentales de Laurasia y Gondwana, lo cual sucedió hace unos ciento cincuenta y ciento treinta millones de años respectivamente, el mar Tetis vio expandida su cuenca. Sin embargo, la casi simultánea fragmentación de Gondwana en continentes más reducidos: África, Antarctoaustralia e India, el continente africano inició un imparable peregrinaje hacia Eurasia, el fragmento oriental de Laurasia, a causa del movimiento ocasionado por la dorsal de Tetis, una zona de subducción ocasionada a mediados del periodo Cretácico.
A medida que la placa africana se aproximaba a la euroasiática, el lecho marino se elevaba a causa del choque y Tetis bañaba tierras hoy emergidas del Norte de África y gran parte de Europa, que en aquella época, a mediados del periodo Paleoceno, estaba constituido por un numeroso grupo de islas. A lo largo de la era Terciaria, el constante empuje de la placa africana estrechó el vínculo entre el creciente océano Atlántico, surgido a partir de la distanciación entre las tierras orientales y los continentes americanos, para producir un mar interior abierto a través de oriente. No tardaría mucho en producirse la definitiva colisión afroeuropea que daría al Postotetis su fragmentación actual y confeccionaría la línea de costa que hoy conocemos en el Sur de Europa, el Oeste asiático y el Norte de África; el mar Mediterráneo era ya una realidad, junto a los independientes mar Negro y mar Caspio; hace veinte millones de años, durante el transcurso del periodo Mioceno. Semejante choque propició que la profundidad media de estos mares apenas superasen los mil metros, salvo en las zonas de subducción en las que aparecieron fosas que superaban ligeramente los cinco mil metros.
Pero este mar, encajonado entre tres continentes y apenas conectado al resto de los océanos, estaba condenado a desaparecer incluso antes de adquirir el aspecto que tantas civilizaciones han conocido, pues el continente africano nunca mostró signos de detener su avance hacia el Norte. Hace unos cinco millones de años, mediado el periodo Plioceno, el empuje de la placa continental africana cerró el estrecho de Gibraltar, entre el Sur de la península Ibérica y el Norte de África; dado que el Mediterráneo pierde por evaporación el triple del agua que recibe de las lluvias y las aportaciones fluviales, el mar inició una rápida desecación, transformándose en una profunda llanura estéril con elevados niveles de salinidad; el lecho marino constituía un terreno extremadamente caluroso a causa de su depresión sobre el nivel de los mares y requemado por el implacable Sol; tan solo las fosas más profundas del Mediterráneo retenían parte del antaño abundante agua, pero con unos niveles extremadamente altos de salinidad concentrada. No sorprende que el mar se secase con tanta celeridad, pues el Mediterráneo recibe a través del estrecho tres veces más agua del Atlántico de la que vierte en este océano.
En cualquier caso, este epitafio resultó ser prematuro, pues algo más de un millar de años después del cierre del estrecho gibraltareño, cuando el mar agonizaba ya en sus últimos reductos, el dique forjado por el avance tectónico cedió frente al empuje de las aguas atlánticas; dicha fractura generó la que fue probablemente la segunda mayor caída de agua de la historia de nuestro planeta, solo superada por el vertido del mar interior de agua dulce de Norteamérica al océano Atlántico, millones de años antes. Aquella llanura mediterránea que había tardado más de mil años en secarse se vio rellenada por una cascada monumental cuyo torrente devolvió a este mar su antiguo esplendor en tan solo cuatro décadas. Pruebas de este extraordinario suceso nos han quedado varias; la más notable es la elevada salinidad del Mediterráneo en comparación con el resto del océano; también el análisis de los diferentes estratos del fondo marino cuenta con gran detalle todo el proceso de desecación y relleno, pero posiblemente sea el descubrimiento de una meseta submarina parcialmente derruida en aguas de Gibraltar el testigo más llamativo acerca de la aparición de un dique natural obstructor. En fechas recientes han sido descritos los efectos que la desaparición de esta masa de agua tubo sobre el clima europeo y africano; la aparición de sabanas donde antes hubo frondosos bosques y desiertos donde podían encontrarse llanuras está asociada a este dramático suceso; incluso hay quien piensa que pudo ser la desaparición temporal del Mediterráneo el promotor de la evolución humana al privar a nuestros ancestros del hábitat en el que vivían y forzar su adaptación a ámbitos menos arbóreos.
Obviamente no es este un final feliz; el continente africano prosigue su marcha hacia el Norte aun en nuestros días y pronto o tarde el estrecho de Gibraltar volverá a cerrarse; quizá de forma definitiva. Los terremotos que eventualmente sacuden zonas de Italia y Grecia, las naciones más cercanas a los puntos de subducción, nos recuerdan que este mar sigue empequeñeciendo sin descanso y su lecho se eleva cada vez más hasta que algún día deje de ser una cuenca marítima. Los cálculos geológicos más razonables hablan de un aislamiento definitivo del mar Mediterráneo dentro de unos cinco millones de años, quizá algo menos, aunque la elevación de su cuenca se prolongará durante decenas de millones de años. Inevitablemente, este heredero del ancestral mar de Tetis aguarda su agonía.
Con todo, es muy posible que el Mediterráneo muera mucho antes como ecosistema que como mar interior; éste constituye un hábitat extremadamente propenso al endemismo debido a su aislamiento y al peculiar clima que genera en las tierras cercanas a su costa, por lo que gran parte de las especies que lo habitan son exclusivas de sus aguas o de las regiones adyacentes. Si a esta situación le añadimos que es el Mediterráneo el mar más contaminado del globo, con mayor vertido de hidrocarburos, mayor sobreexplotación pesquera mediante técnicas destructivas de las llanuras submarinas y con una población humana que literalmente plaga sus costas y tierras de influencia directa, quizá su futuro sea menos halagüeño y su declive esté más próximo de lo que la mera geología augura.
La creciente concienciación acerca de los efectos del cambio climático que presenciamos y compromisos internacionales como la Convención de Barcelona pretenden ser síntomas de un mayor interés social y político por la conservación de esta fuente de vida, recurso para la humanidad y cuna de la civilización, pero solo una férrea determinación y diligencia será eficaz para lograr su objetivo.

martes, 11 de agosto de 2009

Embajadores en otros mundos.

Recortes presupuestarios en pro de conflictos armados y reformas económicas han dejado a instituciones científicas públicas al borde del colapso en los últimos años. Es probablemente la Administración Nacional estadounidense de Aeronáutica y del Espacio, NASA, la Agencia que mejor escenifica esta situación, pues tras el inicio de la ilegal guerra contra la República de Iraq, la administración del Partido Republicano minimizó sus presupuestos en materia de Ciencia e Investigación para incrementar la inversión en recursos militares y tras ello, la situación económica internacional ha relegado a la Ciencia a un segundo plano. Fruto de este abandono, la NASA se vio obligada a minimizar sus gastos, clausurar diversos Centros de Investigación y Desarrollo y cancelar muchos y prometedores proyectos de exploración espacial. Para otras instituciones, tales como la Agencia Espacial Europea (ESA), La Agencia Espacial Federal Rusa, la Administración Nacional China del Espacio o la propia Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), la situación no es más benigna, pues la amenaza de regresión económica acapara la atención de los países involucrados casi en su totalidad. Sin embargo, a pesar del abandono generalizado de proyectos científicos, algunas sondas espaciales no tripuladas nos recuerdan que la exploración espacial sigue en marcha en otros planetas al margen de las intrigas que en Tierra se viven.
Pasando revisión a esos enviados electrónicos y mecánicos que por nosotros exploran nuestro vecindario cósmico y nos transmiten sus hallazgos, es la sonda Cassini la que mayormente reclama nuestra atención por la transcendencia de sus descubrimientos. Tras su llegada a la órbita de Saturno a mediados del año 2.004 y el aterrizaje del módulo Huygens en Enero de 2.005 en la superficie de Titán, Cassini ha sobrevolado el más grande de los satélites saturninos decenas de veces con cada órbita alrededor del planeta, proporcionando numerosos datos y grandes hallazgos con cada giro acerca de la superficie de Titán, sus lagos, volcanes, cordilleras y atmósfera, así como sobre el propio Saturno, sus anillos y el resto de sus satélites. Sus hallazgos más recientes son los cambios estacionales de Titán y la composición de Encelado: La densa atmósfera de Titán parece comportarse del mismo modo que lo hace la terrestre, a pesar de que su composición y los procesos implicados en tal conducta son muy diferentes a la nuestra; cada estación titaniana se prolonga durante siete años terráqueos y dado que el satélite recibe la décima parte de la luz y el calor solares que nuestro planeta debido a su mayor distancia a la estrella, la climatología local y global presentan una evolución mucho más lenta y prolongada. Durante el pasado mes de Junio, investigadores de la Universidad de Paris Diderot, junto al equipo del Espectrómetro visual e infrarrojo de Cassini de la Universidad de Nantes en Francia, describieron la etapa final del Verano en el hemisferio Sur del satélite, advirtiendo la persistencia de nubes en declive que probablemente seguirán siendo visibles hasta bien entrado el Otoño, con lo cual predicen un húmedo y cálido Otoño a partir de finales del presente mes; es la primera predicción sobre el tiempo que hará en Titán y una de las primeras en un mundo ajeno al terrestre tras los estudios de Venus y Marte. Encelado, otro de los satélites de Saturno, reveló al fin el misterio de la subsistencia de agua líquida bajo su superficie; el agua había sido descubierta en estado líquido y en grandes cantidades bajo el hielo superficial, y el estudio de un geiser ha revelado la presencia de amoníaco disuelto en el agua, haciendo la función de anticongelante y manteniéndola líquida pese a los casi -100º C reinantes.
También destaca el memorable trabajo que los “Robers” marcianos (Mars Exploration Robers o MER de la NASA) están llevando a cabo en Marte. Tras su llegada al vecino planeta rojo a principios de 2.004, dos de estos exploradores autónomos han recorrido varios kilómetros, han explorado montañas, cráteres y llanuras y han sobrevivido a las inclemencias del clima y el terreno, extendiendo sus misiones de los seis meses originales a mas de cinco años. Spirit fue el primero de los dos exploradores en tomar tierra en Marte y desde el primer momento se ha dedicado a explorar llanuras y trepar montañas, recorriendo una gran extensión de terreno en busca de señales de agua y vida en el remoto pasado del planeta. A pesar de que las tormentas de polvo y las rachas de viento han cubierto y limpiado de polvo los paneles solares de ambos Robers, condicionando azarosamente la disponibilidad de energía que los robots disponían para trabajar y moverse, Spirit ha hecho un excelente uso de sus recursos en cada momento, aunque casi se ha visto obligado a “hibernar” durante los Inviernos marcianos, cuando la luz del Sol era escasa. Desgraciadamente, una avería en la rueda delantera derecha del explorador obligó a bloquearla y arrastrarla durante años, ralentizando su marcha, pero actualmente el mayor de sus problemas es que se quedó atascado, hace tres meses, en una duna de arena sobre la que perdió tracción y dejó de avanzar. Esto ya ocurrió en el pasado y Spirit logró salir de su trampa arenosa, por lo que los gestores de la misión se muestran optimistas y han empezado por fotografiar los bajos del aparato con la cámara ubicada en su brazo articulado. Por ahora este Rober lleva recorridos casi ocho kilómetros sobre Marte. Opportunity llegó poco después que su robot gemelo y dado que se ha dedicado al estudio de cráteres y sus desplazamientos han sido más pausados y zigzagueantes a causa del terreno inclinado de los mismos, ha realizado grandes descubrimientos como el hallazgo de un fragmento de meteorito que impactó contra Marte o los efectos del agua y el viento sobre las laderas de los cráteres, en particular sobre el cráter Victoria; las pautas de erosión cuentan la húmeda historia del pasado remoto marciano. Este Rober sufre una avanzada erosión de la muela lijadora que permite el análisis del interior de las rocas gracias al microscopio alojado en su brazo extensible.
También en Marte, concretamente sobre su órbita, siguen operativas las sondas Mars Odyssey con su misión extendida y Mars Reconnaissance Orbiter, ambas de la NASA. Ésta última regresó recientemente a la actividad tras varios reinicios en modo a prueba de fallos llevados a cabo por su ordenador de a bordo por causas desconocidas. Ambas sondas están aportando grandes conocimientos acerca de la orografía minorista de Marte y detalles sobre la composición de su superficie, así como importantes datos sobre el impacto que el agua tubo en el pasado sobre el terreno marciano.
En otro planeta, Venus, han sido descubiertos los causantes de los patrones nubosos que aparecen en la atmósfera; el estudio, llevado a cabo gracias al orbitador Venus Express de la Agencia Espacial Europea, revela que la absorción de rayos ultravioleta por parte de las nubes guarda una estrecha relación con el aspecto y la dinámica de las mismas.
Actualmente son varias las sondas espaciales no tripuladas las que están aportando información acerca del Sol como Ulysses, sobre el satélite de nuestro planeta como Lunar Reconnaissance Orbiter, Chandrayaan-1 o LCROSS y sobre diversos cometas y asteroides del Sistema Solar como Rosetta, Hayabusa, Dawn o Epoxi (Deep Impact), pero ese será tema para fechas futuras.

domingo, 2 de agosto de 2009

Lagartos Terriblemente Grandes.

Quedó inaugurada desde el pasado Jueves día 30 de Julio la exposición paleontológica valenciana “Lagartos Terriblemente Grandes". La muestra está organizada por la Fundación Blasco de Alagón, patrocinada por la Conselleria de Cultura, Diputación Provincial, Castelló Cultural y Ruralter y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Cinctorres, el Grup Guix de Vila-real, el Instituto Catalán de Paleontología, EDC Natura - Fundación Omacha, el Consorci Ruta Minera, y el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración (IVACOR). El acto de inauguración resultó bastante austero, pero contó con la presencia de la Directora General del Patrimonio de la Generalitat, Paz Olmos, el Diputado provincial de Cultura, Miguel Ángel Mulet, el Director ejecutivo de Castelló Cultural, Vicente Farnós y la Gerente de la Fundación Blasco de Alagón, Lucía Martí.
Ubicada en el imponente complejo de la antigua fábrica textil de Giner, en la castellonense ciudad de Morella (España), la Exposición está presidida por el magnífico ensamblaje de un Triceratops horridus propiedad del Instituto Catalán de Paleontología (ICP) y un cráneo de Tyrannosaurus rex; la recopilación muestra la variedad de Dinosaurios hallados en los yacimientos de la Comunidad Autónoma Valenciana, como Iguanodon bernissartensis o Losillasaurus giganteus, descrito por primera vez en 2.001.

Complejo de la Fábrica Giner.

La exposición ofrece además una detallada presentación de los yacimientos fosilíferos de las tierras valencianas, entre los que se presta especial atención a las excavaciones de Cinctorres y Morella; datados entre finales del periodo geológico Jurásico y principios del Cretácico. También el futuro Museo Dinomanía de Morella (MUDIM) cuenta con un espacio en la Exposición con el fin de ofrecer detalles del ambicioso proyecto que podría verse realizado en 2.012 como Museo permanente y referencia paleontológica valenciana.
Gracias al rigor científico aportado por Andrés Santos, Begoña Poza, Maite Suñer y Bernat Vila, “Lagartos Terriblemente Grandes”, cuyo nombre hace referencia al calificativo que Sir Richard Owen, autor del término “Dinosaurio” dió a estos Saurópsidos en 1.842, cuenta con unas magníficas expectativas en el plano educativo y paleontológico.
El complejo de la antigua fábrica textil de Giner se ubica en el margen Sur de la Carretera Valenciana 14 (CV-14), a dos kilómetros del casco urbano de Morella (Castellón, España); sus Coordenadas son +40° 36' 49.85", -0° 6' 54.51" y su código postal es 12300. La Exposición permanecerá abierta hasta finales del presente año sin que se haya especificado la fecha concreta de su cierre. Si pretende visitarla, puede informarse en el teléfono (+34) 964 173 256; el horario de visitas es de Martes a Domingo de 11 a 14 y de 16 a 19 horas.
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