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viernes, 26 de marzo de 2010

Apaga la luz, enciende el Planeta.

La Hora del Planeta.

Muchas iniciativas han sido formuladas a lo largo de las últimas décadas con la intención de captar la atención de las autoridades nacionales e internacionales competentes en materia de ecología y medio ambiente, pero desafortunadamente no son demasiadas las que logran ocasionar el suficiente impacto en la sociedad como para resultar realmente influyentes a la hora de tomar decisiones por parte de dichas autoridades. Una de esas iniciativas es sin duda, “La Hora del Planeta”, convertida en toda una campaña de actuación con repercusiones mundiales a tenor del inmenso número de seguidores que acapara.
Esta iniciativa se plantea como una votación a modo de referéndum informal a escala Planetaria; para votar, no hay más que encender o apagar la luz en su vivienda o lugar de trabajo. A primera vista puede parecer un ejercicio vano, pero sus consecuencias son asombrosas. El objetivo de la campaña es poner en conocimiento de las autoridades responsables nuestra preocupación por el impacto ambiental que la actividad humana ocasiona al medio ambiente, sobre todo en lo que al calentamiento global y el consecuente cambio climático se refiere, disuadiendo de este modo a gobiernos de todo el mundo de tomar decisiones que agraven o no pongan solución a un problema que a todos afecta directamente. Si personalmente no le preocupa esta problemática o no desea reclamar actuaciones que supongan un cambio de actitud en pro del Planeta y sus habitantes, puede mantener la luz encendida y seguir con su despreocupación cotidiana, pero si en cambio está concienciado y reconoce que la situación actual es insostenible y desea poner en conocimiento su inquietud, tan solo debe apagar la luz, así como todo aparato eléctrico prescindible durante una hora en el momento concertado.
“La Hora del Planeta” ha sido una vez más convocada bajo el lema “Apaga la luz, enciende el Planeta” por cuarto año consecutivo; 2.007 vio como la campaña promovida por el Fondo mundial para la Naturaleza (WWF) lograba un rotundo éxito en su intento de captar la atención de los dirigentes de numerosos países, pero fue el pasado año cuando tan multitudinaria iniciativa rompía hasta la más optimista de las previsiones. En 2.009, nada menos que ochenta y ocho países tomaron parte en este peculiar toque de atención, en total, 4.088 ciudades y decenas de miles de municipios alzaron su voz silenciosamente para reclamar una política respetuosa y sostenible con el medio ambiente. Los resultados son más que abrumadores: Más de mil millones de ciudadanos de países industrialmente desarrollados participaron, ahorrando en tan solo una hora miles de millones de Kilovatios de energía eléctrica; solo en Estados Unidos, más de ochenta millones de participantes votaron “Si por el Planeta”. Ciudades y puebles se quedaron a oscuras por primera vez al unísono en más de un siglo para que sus inquietudes fuesen atendidas, dejando una huella innegable en las tasas de consumo eléctrico, algo que no puede ser ignorado por aquellos que con sus decisiones encauzan el devenir de las políticas nacionales e internacionales.
Este año, el llamamiento colectivo puede ser mucho mayor, pues más de seis mil ciudades de todo el globo están inscritas en “La Hora del Planeta”, aunque todo ciudadano del mundo está citado para dar su “voto” por un mundo menos agresivo con su clima. La cita es mañana día 27 de Marzo a las 19:30 horas y hasta las 20:30 horas GMT (Tiempo Universal Coordinado o Greenwich Mean Time), una hora que puede cambiar el curso de muchas decisiones en beneficio del Planeta, en beneficio de todos.
Son además numerosas las actividades lúdicas y concienciativas que acompañarán a este portentoso acto a nivel nacional y local; maratones solidarios, conciertos a la luz de la Luna o multitudinarias citas en entornos públicos para manifestar la preocupación reinante por un problema que requiere soluciones concretas son buenos ejemplos.
Apaga la luz, enciende el Planeta.

domingo, 21 de marzo de 2010

Como la matanza de Moscas con artillería pesada.

Poco menos de mil cien hectáreas son las protegidas en el Parque Natural que pretende resguardar la rica Fora y el variado ecosistema del macizo montañoso más elevado de la provincia española de Castellón. Penyagolosa o Peñagolosa es la cumbre que da nombre a todo el macizo, situado entre las comarcas del Alto Palancia y el Alcalatén y distribuido en tres municipios.
El circulo de protección tomó el rango de Parque Natural el siete de Abril de 2.006, constituyendo uno de los entornos boscosos de montaña más importantes de la región, en donde pueden hallarse las especies vegetales más características de la foresta mediterránea, la cual varía a medida que se asciende en altitud. Es precisamente la gran altura de la mole rocosa, que con sus 1.814 metros sobre el nivel del mar, es la segunda cumbre más elevada de la Comunidad autónoma de Valencia, la que permite esta distinción que no pude darse en serranías de menor porte. Quercus ilex y Pinus halepensis son las especies arbóreas más frecuentes en altitudes inferiores a los 1.000 metros, mientras que por encima de esta cota, las especies que destacan son en cambio Pinus nigra y Pinus pinaster; todas ellas acompañadas de especies autóctonas que en esencia definen el bosque de clima mediterráneo como Juniperus thurifera, Tilia platyphyllos, Quercus faginea y Taxus bacata. Es justamente esta diferenciación vegetal a diferentes altitudes la que constituye la característica que hace único a este Parque Natural entre los que se dan en la vertiente oriental de la Península Ibérica.
A pesar de que el área protegida es relativamente pequeña en comparación con otros entornos similares, su peculiar altitud hace de este macizo un enclave vital, el cual ahora se está viendo amenazado, nada menos que por la propia Consejería de Medio Ambiente. órgano supuestamente encargado de su protección. Desde hace más de dos años, dicha administración ha talado más de dos millares de Pinos de diversas especies, según sus propios argumentos, con el fin de controlar una plaga de Viscum álbum, lo cual ha provocado las lógicas protestas de grupos ecologistas y sindicatos, pues esta actividad está ocasionando daños injustificados e innecesarios al ecosistema, poblado por varias especies de Aves rapaces como Aquila chrysaetos y Aquila fasciata además de numerosas especies de Murciélagos y Mamíferos terrestres entre los que destacan Miniopterus schreibersii y Capra pirenaica, ambos infrecuentes cuando no inexistentes en otros enclaves castellonenses.
Las protestas, encabezadas por Gecen, Ecologistas-Agró, Ecologistas en acción y CCOO, destacan que se está haciendo un trabajo completamente inadecuado para eliminar la planta perniciosa, violando el plan de bajo impacto ambiental para la eliminación del Muérdago, aprobado en el pasado. En consecuencia, ha sido solicitado a la administración el fin de tan agresiva actividad y el inicio del necesario proceso de restauración del ecosistema mediante la aprobación de un plan integral para el control de Viscum álbum y la reforestación del área afectada, limitando la tala únicamente a los árboles muertos.
Sirva esta exposición de la problemática que afecta a tan relevante Parque Natural como crítica personal hacia las autoridades competentes y de apoyo a las agrupaciones que formalmente se oponen a una actuación desproporcionada frente a un problema bien conocido.

domingo, 14 de marzo de 2010

El valor de los Fósiles: Plantae.

Con la tercera parte de esta peculiar saga de redacciones, desarrollada con el fin de ilustrar a groso modo el inabarcable espectro del registro fósil que la actividad biológica ha dejado a su paso a través de la historia geológica, y de paso, mostrar algunas de las piezas que obran en mi poder y las cuales utilizo a menudo a modo de material didáctico, deseo exponer uno de los grupos vivos más extensos y difundidos del planeta, el Reino Plantae.
Plantae es el Reino al cual pertenecen los organismos popularmente conocidos como Plantas o Vegetales; se trata de un laxo grupo de seres vivos fotosintéticos clasificados en el Dominio Eukarya, por lo que se componen de células Eukaryotas, claramente desarrolladas, ciertamente especializadas y con paredes celulares y un definido núcleo que contiene el noventa y cinco por ciento de su genoma. La clasificación filogenética cladística ha supuesto numerosas variaciones en la disposición clasificatoria de tan numeroso grupo, pero ante todo es importante no confundir con éstas a los Hongos y a las Algas, clasificados independientemente en los Reinos Fungi y Protista respectivamente, así como con otras formas de vida correspondiente a éste ultimo. Las Plantas carecen de movilidad propia, aunque son capaces de poblar territorios lejanos mediante el crecimiento de sus ramificaciones o la dispersión de sus efectivos reproductores. El registro fósil de este Reino es, además de notablemente amplio y diverso, muy remoto en el tiempo, dado que este se muestra desde periodos muy tempranos de la evolución biológica. Está generalmente aceptado que su origen fue paralelo al de las primeras Algas a partir de organismos unicelulares Eukaryotas autótrofos no vasculares, por lo que las primeras manifestaciones de plantas reconocibles como tales surgieron en los océanos durante el periodo Tónico (Proterozoico tardío). El desarrollo evolutivo dio a las plantas capacidad de tolerancia al alagua dulce para pasar a continuación a generar estructuras mucho mas especializadas y distinguibles, tales como tallos, hojas o raíces; todo estaba ya preparado para la conquista del entorno terrestre y a principios del periodo Silúrico las plantas estaban entre los primeros organismos en afianzarse en este terreno hasta entonces hostil para la vida. La reproducción mediante esporas y la cada vez menor dependencia del agua fomentó a lo largo del Paleozoico y el Mesozoico la conquista de la práctica totalidad del planeta y la mayor diversidad de seres vivos conocida hasta nuestros días, pero el siguiente paso en importancia en el desarrollo evolutivo se daría a mediados del periodo Cretácico, cuando las flores hicieron su aparición y el Reino vegetal estrechó una vez más su simbiosis con la Fauna.
Plasmada ya esta breve y esquemática aunque necesaria descripción, paso a mostrar un curioso espécimen que representa en sí mismo el estereotipo vegetal de la era primaria; se trata concretamente de un Pterophyta o como popularmente es llamado, un Helecho. Los Helechos se clasifican en la actualidad en tres Clados paralelos y monofiléticos: Marattiales, Ophioglossaceae y Polypodiopsida. Les presento una forma vegetal perteneciente a la próspera y longeva Familia Dennstaedtiaceae la cual subsiste hoy con numerosas especies vivas. Estamos ante un ejemplar perfectamente conservado en diferentes capas sucesivas de Pizarra datada en algo más de 320 millones de años de antigüedad, por lo que procede del periodo Carbonífero, una etapa cálida y húmeda de nuestro planeta además de rica en oxígeno atmosférico; procede de la española localidad de La Magdalena, situada en la provincia de León. Su nomenclatura científica es Pteridium gigas.

Pteridium gigas.

Un buen ejemplo a la hora de representar los grupos más avanzados de plantas son las Pinophyta, también llamadas Coníferas; un grupo esencialmente arbóreo de gran complejidad estructural que desde el periodo Jurásico ha supuesto el elemento principal de los bosques perennes, sobre todo en latitudes medias y altas. Aquí les presento un fragmento de rama fosilizada, la cual muestra con asombroso detalle la rugosa textura de la madera que conforma su tallo, rígido y sólido soporte que sustenta una copa forestal situada a gran altura sobre el suelo, lejos del alcance de la mayoría de los fitófagos ramoneadores que suponen su más directa amenaza al margen de los elementos climáticos y geológicos.

Madera de Conífera europea.

De entre las piezas que componen mi pequeña colección de Fósiles vegetales, me gustaría presentarles sobre todo un espécimen que no he sabido identificar; se trata de una doble lasca de Caliza que contiene una rama parcial coronada por una bella flor espigada. Las dos lascas superpuestas conforman una doble impronta en forma de espejo que encierra los delicados trazos vegetales aplastados por el peso del estrato procedente de los terrenos rocosos del municipio de Ribesalbes, ubicado en la provincia de Castellón (España).

Impresión floral en Caliza castellonense.

Muchas son las especies que aquí podría documentar si pretendiese hacer de este artículo un largo muestrario, pero cumpliendo con su carácter ilustrativo, prefiero dejar hasta aquí su contenido, invitando al lector a presenciar futuras publicaciones de esta curiosa sarta en las que serán expuestos otros grupos de entre los muy diversos que con el tiempo y la evolución han aparecido y a menudo extinguido en nuestro planeta.

martes, 9 de marzo de 2010

Molineros en Columbretes.

Columbretes, ese diminuto punto verde en el monótono Mediterráneo azul, es un pequeño archipiélago volcánico emergido frente a la costa oriental española. Sus apenas 0,19 kilómetros cuadrados surgieron hace dos millones y medio de años tras una violenta erupción.
Las islas Columbretes están situadas a 30 millas náuticas del Cabo de Oropesa (Castellón, España) y se componen de cuatro grupos de islotes de naturaleza basáltica entre los que destacan La Grossa, La Ferrera, La Foradada y el Carallot., las cuales conforman una excepcional diversidad de ecosistemas, pues dada la verticalidad de sus laderas aparecen, en un territorio muy reducido, hábitats terrestres, costeros, submarinos y fondos marinos. Este rasgo ha sido especialmente influyente a la hora de declarar el archipiélago como Parque Natural de la Comunidad Valenciana, tratándose del único Parque Natural insular de la citada autonomía y la única Reserva Marina valenciana.

La cresta del cráter volcánico constituye L´illa Grossa.

Existen indicios de que las islas estuvieron pobladas o fueron visitadas regularmente por piratas, mercantes y pescadores desde tiempos remotos, pero no fue hasta el Medievo cuando se instalaron de forma más o menos permanente un minúsculo grupo de pescadores que malvivían lejos de la sociedad. A mediados del siglo XIX, un faro fue construido en La Grossa, la mayor de las islas, para advertir del peligro que el enclave suponía para los navíos que navegaban de noche, con lo cual, una familia de fareros se alojó durante más de doce décadas en la isla de forma permanente, construyendo allí su vivienda, puntos de amarre, corrales e incluso un pequeño cementerio familiar. Tras la automatización del faro, el archipiélago quedó nuevamente abandonado y por desgracia fue utilizado como campo de tiro por las Fuerzas Aéreas españolas, agravando más el estado del deteriorado ecosistema insular, notablemente perjudicado por la actividad humana y la introducción de especies foráneas. Afortunadamente, en 1.988 se decretó la protección del entorno marino y terrestre con una extensión de 5.543 Hectáreas y con ello se inició una lenta pero positiva recuperación ambiental, la cual todavía hoy sigue en proceso. En nuestros días, Columbretes es un destino turístico restringido, pero muy valorado a escala internacional, sobre todo por los aficionados al submarinismo, atraídos por su gran diversidad biológica, la espectacularidad del paisaje volcánico y la claridad de sus aguas.
Muchas especies se han extinguido en el archipiélago a causa de la actividad humana; los Ofidios, antaño abundantes, han desaparecido por completo, pero durante las dos últimas décadas, los técnicos ambientales, Biólogos y naturalistas se han esforzado por mantener controlada la población de especies exóticas y proporcionado un círculo de escasa perturbación humana que ha propiciado la proliferación de las especies autóctonas, como el morfotipo endémico de Podarcis hispanicus, o las diez especies de Insectos exclusivas de Columbretes. También las especies marinas de Aves han retomado su ancestral enclave de nidificación en las islas gracias a la paz reinante a pesar de los organizados y restringidos grupos de turistas que visitan el archipiélago tras finalizar el periodo de reproducción.
Las Gaviotas Larus michahellis y Larus audouinii vuelven a procrear en Columbretes, de hecho ésta ultima encuentra aquí su tercera colonia nidificante más importante del Mediterráneo occidental, todo un bastión para una especie en peligro de extinción; también aquí ponen sus huevos otras especies marinas como Calonectris diomedea y Phalacrocorax aristotelis además de Falco eleonorae, depredador aéreo cuyo periodo de reproducción se ha visto retardado con el fin de coincidir con la migración de Aves euroafricanas, época aprovechada también por los Biólogos del Parque Natural para efectuar una de mas más prolíficas campañas de anillamiento científico de toda Europa.

Larus michahellis anidando en Columbretes.

No obstante, hasta la fecha solo había sido registrada la procreación de especies aviares de hábitos marinos, pero algo parece estar cambiando últimamente, pues recientemente han sido detectadas dos parejas nidificantes de Passer montanus en La Grossa. Es la primera vez que se detecta una especie Paseriforme procreando en la Reserva desde que se tiene constancia. Tan solo especies marinas se habían atrevido a retomar Columbretes como área reproductora, pero las Paseriformes nunca han sido registradas en la zona, ni siquiera en obras científicas publicadas hace varios siglos.
Esta excelente sorpresa nos la han brindado los guardas del Parque Natural; los técnicos ambientales han constatado la presencia esta temporada de dos nidos que han logrado mantener un total de cinco pollos que ya empiezan a volar por el entorno insular, creando junto a sus progenitores una pequeña bandada.
Se ha especulado que la causa de no haberse registrado nidos de estas Aves pese a que el archipiélago se halle en plena ruta de migración otoñal haya sido la presencia de Falco eleonorae, el cual nidifica en varios islotes y depreda a las Aves migratorias. En cambio, la pérdida de hábitat y las perturbaciones humanas en la Península Ibérica y el Norte de África han podido motivar que los Passer montanus hayan corrido el riesgo de anidar en el faro de Columbretes; una situación que puede ser preocupante. Sea cual sea la causa de este suceso, el mero hecho de poder contar por primera vez con una especie Paseriforme procreando en Columbretes es todo un acontecimiento que los Biólogos no desean perderse, esperando que en futuros años, la prole aquí criada vuelva a tomar la Grossa y su fato como entorno de cría. Hoy el Parque Natural es un poco más diverso.
Mi agradecimiento a Javier Fernandez, autor de las instantáneas que ilustran este artículo.

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